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- Es
el que vive en aquella casa, es el hombre de hombres, con la mente
despierta de un niño que nunca se recuperó de la
emoción de motores, sirenas, humos y peligros.
- Es
un hombre como tú y como yo, con lunares, preocupaciones
y sueños alcanzados; pero con mayor altura, que la mayoría
de nosotros, ese es un bombero.
- El
que pone su mejor esfuerzo cada vez que suena la alarma; un bombero
es a la vez más y el menos afortunado de los hombres...
es un hombre que sabe el valor de la vida, porque ha visto demasiado
el gran poder de las fuerzas sin control.
- Es
un hombre que responde a la sonrisa de los niños; porque
ha tenido en sus brazos a pequeños cuerpos que nunca más
volverán a sonreír.
- Es
un hombre que aprecia los placeres sencillos de la vida, como
una taza de café caliente, sostenida por dedos fríos
e inflexibles como el aire fresco que se cuela a través
del humo a los pulmones congestionados...
- O
como una cama caliente, para el conjunto de huesos y músculos,
exigidos más allá del sentir... o la camaradería
de un hombre valiente... ola divina paz de haber cumplido con
un trabajo bien hecho, en el nombre de todos los hombres.
- Un
bombero no se pone medallas, ni agita banderas, ni grita obscenidades
y sabe honrar a un compañero caído; el bombero no
habla de la hermandad de los hombres, la vive.
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